
Sus nombres es la descripción total de sus personalidades aunque para muchos solo nos provocan abrazarlos y mimarlos para otros no fue así: Gala y Brownie fueron encontrados por San Javier en una zona muy transitada de buses y comiendo las sobras de un negocio del barrio pero su peor amenaza eran algunas personas del barrio inescrupulosas que los querían para ser perros de entrenamiento para una perra Pit bull de pelea.




